La danza se sirve del cuerpo para hacer visible lo que se lleva adentro...
En este mundo tan ajeno en el que nadie quiere quedarse a escuchar lo que otro tiene que decir, tan ajeno que nadie quiere detenerse a sentir. Las palabras dejan de bastar... salen sobrando, y entonces surgen otras maneras de hacer reír, de hacer enojar, llorar o suspirar, de acercar la razón de otro a la propia... eso es bailar.
Por ello dedico este espacio a todos los que en la danza han encontrado una manera de invitar a sentir, pero también a todos los que han hecho un espacio en su razón para quedarse a compartir.